miércoles, 30 de diciembre de 2015

Despedidas

No me gustan demasiado las despedidas, pero despedir años es otro cantar. Siempre supone el fin de una etapa, con sus buenos momentos, y los no tan buenos. 
Si el año ha sido malo, deseo con todas mis fuerzas que llegue el 31 de Diciembre, cerca de la medianoche. Es como si en ese momento me quitara mi vieja piel, y la cambiara por una nueva y reluciente, como si todo lo negativo acumulado se lavara en un instante, con la seguridad de que el año que entra no puede defraudarte de ninguna manera. 



Y si el año ha sido bueno, como es el caso, la sensación es la de ir a abrir un regalo inesperado, sin saber qué vas a encontrar, pero sabiendo que va a gustarte. Esa sensación tuve el 31 de Diciembre de 2014, cuando por cierto, estaba de boda. Si, de boda, no han leído mal. 



En 2015 he estado embarazada. Sabía que este año iba a suponer un punto de inflexión en mi vida. Pasar de una vida en la que yo era el centro, a otra en la que este papel se lo iba a llevar otra personita. Aunque reconozco que el primer trimestre no fue precisamente "ir de rositas", más o menos al empezar 2015, comencé a experimentar un estado de felicidad que en pocos momentos he presentado. Evidentemente el haber estado ociosa desde la semana 20 influye, pero es lo que tiene trabajar en profesiones con riesgos para embarazadas.





En 2015 he conocido lo que es querer al máximo. Tener amor infinito hacia un ser tan pequeño e indefenso, dependiente al máximo de ti. Ver sus progresos día a día, descubrir que no hay nada que despierte tanta ternura como la inocencia de un niño, emocionarte cada vez que sonríe. Y es que ciertamente, y sin ganas de resultar cursi, es lo más bonito que he vivido nunca.





En 2015 he descubierto hasta dónde llega el amor de unos padres, y he tenido más claro que nunca que la familia es lo primero, y que al margen de amigos, parejas, y lo que se ponga por delante, el amor incondicional de tu familia, no te lo brinda nadie. Tener personas en tu vida que sabes a ciencia cierta que jamás te fallarán, es un gran regalo. 




En 2015 he sentido de cerca el dolor de una pérdida, a través de los ojos de alguien a quien quiero mucho. Y nunca olvidaré ese día en que su vida, sin esperarlo, cambió para siempre. Sé que él la observa y la cuida desde arriba, pero ella todavía está sumida en esa angustia que te impide avanzar, que te ciega. La pena infinita que provoca la pérdida de alguien que es carne de tu carne, una pérdida que va contra natura, algo que nunca debió haber ocurrido...



En 2015 hemos experimentado lo que es el terror provocado por gente que no parece tener alma, y que se lleva por delante tantos sueños, tantas ilusiones, tantas esperanzas. Por desgracia, esto tiene difícil solución, y aunque no podemos mirar hacia otro sitio, tampoco podemos dejar que el miedo maneje nuestras vidas.





2015 se nos va, con todas sus alegrías, con todas sus penas, pero con la certeza de que es lo que hemos vivido, para bien o para mal. Todo quedará en el almacén de nuestros recuerdos, a veces más escondido, otras empeñándose en salir una y otra vez, pero siempre dispuesto a dejar pasar lo siguiente de aquello que llamamos "nuestra vida" y que está por llegar. Y que nos permite seguir adelante, volver a ilusionarnos, tener esperanza, tener expectativas, creer en el futuro...



Rían, lloren, porque esto es lo que hay. Vida no hay más que ésta que nos ha tocado vivir, y más vale afrontarla con valentía a ratos, alegría a otros y humor siempre que se pueda. Y el 1 de Enero de 2016, seguiremos siendo los mismos, pero otra vez al principio de un camino impoluto, dispuesto a dejar que nosotros llenemos de huellas.
Disfruten mucho de la última noche del año, y ¡Feliz 2016! 

domingo, 20 de diciembre de 2015

Baby Wishlist

El mundo de los niños da mucho de sí, jamás habría imaginado cuánto. Quizá tenía la idea equivocada de que equipar a un niño se limitaba a acumular la típica ropita para bebé, en rosa o azul según género, y en decorar la habitación con muebles decorados con los  motivos infantiles de toda la vida. Nada más lejos de la realidad. Las redes sociales tienen esa maravillosa capacidad de hacerte descubrir lo que de otro modo probablemente nunca habrías descubierto, máxime si vives en una ciudad poco dada a las novedades y a arriesgar.
Esta Navidad he hecho una selección de mis flechazos en el mundo bebé, para que Reyes y Papás Noeles sepan donde elegir.

1. Este Jersey de Oeuf: El toquecito de las alas detrás me enloqueció desde que lo vi. Y si a eso añadimos que soy una fan incondicional de las rayas, tiene todos los ingredientes para que me fascine.


2. Las láminas de  To The Wild: En concreto ésta me pareció de los más divertido e inspirador. Disponible en varios idiomas, con posibilidad de elegir entre lámina para niño o para niña.



Lámina de To The Wild, y su correspondiente marco



 3. Los peluches de Lelelerele: Elena, creadora de esta marca, realiza a mano estos preciosos peluches, vestidos con distintas telas y personalizables. El David Bowie, ¡es un puntazo total!.


Peluche tributo a David Bowie, de Lelelerele





 4. Los libros de Olivia, de Ian Falconer, que tienen como protagonista a una simpática cerdita llamada Olivia, cuyas aventuras seguro encantarán a los más pequeños de la casa.






5. Las Adidas Stan Smith: Me encantan para mi, y me encantan para ella. Y es que el calzado de bebé es una debilidad, sobre todo las versiones de calzado de adulto. Y si el invierno pasado me volví loca con las Stan Smith, ¡este invierno las quiero para mi niña!.

6. Unas minibotas Ugg: Aunque sé a ciencia cierta que no le durarán más de 1 minuto puestas a esta edad, son tan bonitas que no dudé en incluirlas en esta wishlist. Suaves, calentitas y combinables con todo.


7. Unas bailarinas de Pretty Ballerinas: La marca de bailarinas por excelencia, también se acuerda de los bebés. Me muero por vérselas puestas aunque sea un minuto.



 
 8. Esta maleta de Omini: Es una de mis marcas favoritas de niños. Con unos estampados de lo más original que se salen por completo de la clásica ropa de bebé. Tienen además línea de complementos con collares, portadocumentos, o estas maletas, donde cabe todo lo indispensable para nuestros frecuentes viajes de fin de semana de visitas.





9. Las cabezas de peluche de Boramiri: Y es que no me pueden gustar más. Si fuera posible, pondría todo un zoológico de estas cabecitas que alegran cualquier espacio.



10. La colonia Lua and Lee, de venta en Olivia Soaps: Fan de la tienda y fan de la colonia desde antes de tener bebé. Con la abalancha de colonias regaladas lo pospuse, pero ahora que vuelvo a ver ese frasquito, vuelvo a tener la necesidad imperiosa de tenerla aquí (y quizá acabarla usando yo más que ella).

Foto de Olivia Soaps


11. Los sacos de Etoile No. 5: Con aspecto gustosito a más no poder, y diseños encantadores. Y como soy una loca de las estrellitas, elijo este como no podía ser de otra forma.




12. El cojín Oli de Papilla de Fruta: Desde hace un tiempo tenemos el sonajero Oli, y ahora que vamos a pasar a la cuna, queremos este bonito cojín a juego. Otra marca que me encanta, y que aparte de sonajeros y cojines tiene todo tipo de accesorios, como baberos, bolsitas, o láminas para decorar la habitación de los niños.




13. Un edredón de Balakata: Marca de menaje y textil para la casa, que tiene un apartado de niños donde hay verdaderas maravillas. Estos edredones reversibles fueron un flechazo total. Los tienen en varios estampados y tamaños. Y aunque me ha costado elegir, me quedo con este...


 14. Un protector de cuna de Nobodinoz: Es otra de mis tiendas favoritas. Tienen estampados súper actuales para bebés de lo más modernos. 

 15. La silla Huatulco: Llevo años detrás de una silla Acapulco, pero esta versión para niños me ha hecho desear más la silla mini que su hermana adulta. Disponible en varios colores, yo no sabría con cuál de ellos quedarme...

 Y con esto acabamos, creo que no se me olvida nada... Según la peque vaya creciendo, iremos haciendo nuevos descubrimientos, y seguro que dará para muchos post... ¡Buenas noches, y qué paséis una feliz semana!.

viernes, 11 de diciembre de 2015

Wishlist

Una Navidad sin lista de deseos, no es una Navidad. Me gustan las sorpresas, pero a veces prefiero que el azar se centre en unas cuantas cosas que sé a ciencia cierta que me van a hacer mucha ilusión. Por eso todas las Navidades elaboro varias listas para algunas personas determinadas, que me quieren, y necesitan saber qué quiero, y con qué aciertan seguro. Ahí va mi ayuda para ellos.

1. El bolso Martela de Malababa: No me puede gustar más. Como ya comenté en un post anterior, es una de mis marcas favoritas. Este bolso ha tenido puesto de honor en mi wishlist desde que salió a la venta, pero por unos motivos o por otros nadie se ha animado. ¿Será este su año?.


Está en tamaño grande, mediano, y este año también en formato pequeño que es precioso, pero me quedo con el mediano, y con este color, orquídea, que cuadra mucho con mi estilo.

2. El Pouch Sotogrande de Zubi: Otra marca favorita en mis listas. Este año me animo con un bolso que me gustó desde la primera vez que lo vi. Me sabe a verano, y no hay nada que me guste más que tener en invierno cosas que me recuerdan a un verano que aún queda bastante lejano.
Además las Zubi sorprenden estas Navidades con unas agendas geniales, que están disponibles en este estampado también.




3. Algo de Sansoeurs:  Otra marca Made in Spain que me encanta desde hace años. Diseño minimalista con unos acabados perfectos. Sus anillos de compromiso son para desear que vuelvan a pedirme matrimonio una vez más. A falta de nuevo matrimonio (y que no ocurra!) lo pondremos en la lista de Navidad, porque siempre se pueden adaptar para el día a día.






4. Algo de Laconicum: Mi tienda favorita de cosmética de la red. Sólo con ver el packaging de todos sus productos, ya te entran unas ganas tremendas de tenerlo todo. Productos de tratamiento, maquillaje, perfumes y una selección para embarazadas de lo mejorcito en este campo.








 5. Esta bolsa de viaje de American Vintage: Últimamente hago muchos viajes de fin de semana, donde una maleta queda demasiado grande y aparatosa para tal fin, así que esta bolsa tiene el espacio justo que necesito para este cometido.



 
  6. Esta vela de Mint & Rose en colaboración con Somos Bonjour: La marca española de alpargatas por excelencia se une a la que hace la cerámica rústica más bonita, para crear una vela cuyo nombre recuerda a verano. Aún sin olerla, ya sé que me gustará.







 

 7. Cualquier objeto de Andrea Zarraluqui: Yo pido una vajilla entera, ¡por pedir que no quede!. Y es que los platos, tazas, y bowls que pinta esta chica, son lo más bonito que he visto en mucho tiempo.
















8. Las gafas Audrey de Céline: Otras que han estado en mis listas hace años, pero nunca han sido elegidas. Durante un tiempo acumulé muchas, pero desgraciadamente todas desaparecieron en un fatídico robo, menos mis Rayban Wayfarer negras. Desde ese momento no he comprado más gafas de sol, y subsisto con éstas. Ya es hora de ampliar colección con un modelo marrón, chic y contundente.






9. Los Rockstud de Valentino: Ahí estamos, apuntando alto. Sí, soy fan de los zapatos a más no poder. Y es que como alguien dijo, nunca se tienen suficientes. Mi adicción a los zapatos merece un post que llegará a su debido tiempo. Pero éstos... éstos se llevan la palma. Me arrepentiré toda la vida de no haberlos llevado para mi boda, así que desde entonces, aparecen por mi wishlist buscando un alma caritativa que los quiera comprar.


Y próximamente... Baby Wishlist...

jueves, 3 de diciembre de 2015

Diciembre

Se acerca la Navidad, ya es un hecho. A lo largo de mi vida he mantenido una relación amor-odio con estas fechas. En los últimos años estoy en fase amor, y este año, con bebé de por medio, mucho más. Me apetece adornar por todo lo grande, con árbol vistoso incluido, vestir la mesa para la ocasión, y celebrar, porque este año se lo ha merecido. 

  1. Adornar: Hace años, cuando vivía sola, compré un árbol de 50cm (acorde a mi ex-mínimo piso) que me ha acompañado durante muchas navidades, y que este año sustituiré por uno de un tamaño más aceptable. Y aunque mi idea de árbol se acerca más a ésto:


...creo que por no ponerme a taladrar paredes en casa, al final optaremos por el arbolito verde de toda la vida. 

La selección de adornos navideños de Deco and Living no me puede gustar más, decoraría el árbol entero sólo con ellos.










Este año los de Ikea tampoco lo han hecho nada mal. Me encanta la propuesta en colores candy para salir un poco del clásico blanco, plata, dorado y rojo.





2. Envolver: Al margen del clásico papel de regalo, que al final nunca queda bien si no eres especialmente mañoso, está la opción de regalar en cajas y sobres. Me encantan las propuestas de Selfpackaging






Cuentan con todo tipo de cajas para envolver todo lo que se te ocurra, con diseños actuales que huyen del clásico estampado navideño que tanto me aburre ya.


3. Vestir mesa: Aunque no nos toca organizar este año cena multitudinaria en casa, siempre reservamos una noche, fuera de fechas señaladas, para hacer cenita íntima, con entrega de regalos incluída. Este año me va a dar mucho por el blanco y el dorado. Y aunque por desgracia no voy a poder poner todo lo que me gustaría, aquí van mis flechazos navideños en el arte de vestir la mesa...

Pinterest

Pinterest


... con manteles individuales en vez de un mantel clásico.

Zara Home

Zara Home
 
... con las maravillas de platos de Andrea Zarraluqui @azarraluqui



 
... y con velas, velas y más velas, sueltas, o en candelabros con un puntito recargado

Zara Home


Zara Home


Zara Home

Zara Home

H&M

H&M

H&M

 4. Y sobre todo, celebrar: Porque es época de hacerlo. Por todo lo bueno, y si no hay bueno para celebrar, por lo que vendrá, porque los finales siempre suponen un punto de partida, y nos espera un 2016 todito por rellenar. Porque la Navidad nos devuelve a la infancia, y aunque a estas alturas de la vida ya conocemos la irrealidad de muchas cosas, no está de más volver a sentirnos un poco niños aunque sea una vez al año.