Si pienso en la canción que más veces he escuchado en mi
vida, esa es sin duda Malibu, de Hole. Me
ha acompañado a lo largo de los años en situaciones y estados de ánimo muy
distintos. Siempre me sonó a vía de escape… marcharse a Malibu cuando las cosas
no van bien...
Nunca he estado en Malibu, aunque no por falta de ganas. De hecho la Costa Oeste de EEUU fue uno de los destinos a considerar para nuestro viaje de novios. Demasiado caro para hacerlo como viaje organizado por agencia, y demasiada pereza en aquel momento para organizarlo nosotros desde aquí. Y demasiado lejos para alguien que tiene pánico a los aviones.
Aunque un road trip de esas características sigue estando en mi lista de cosas por hacer en algún momento de mi vida. Ahora, con bebé de 4 meses de por medio, lo veo lejano, lejano, pero bueno, todo se andará. Wait for me, California...
Y de eso trata ésto que hoy empieza. De tener una vía de escape, de abstraerse, de viajar de vez en cuando, en el sentido figurado, a Malibu, a esa Costa Oeste, a Los Angeles, a sus palmeras rectilíneas enormes, a esas playas que evocan al verano durante todo el año... de compartir todas aquellas cosas que "me trasladan a Malibu" (e incluso algunas que no).
No hay comentarios:
Publicar un comentario